La bourette puede confundirse con seda no refinada por su textura basta y poco brillo. Si bien en la primera es muy difícil aplicar la pintura, la bourette ha sido desengomada y blanqueada permitiendo la absorción de los tintes.
Se conoce como rústica y se ha impuesto mucho en indumentaria.
Muy útil para confeccionar batiks de estilo africano.