El crepe de china tiene una textura rugosa y elástica que se consigue torciendo el hilado antes de tejerlo y recibiendo, después, un acabado en agua para reducir las hilazas.
Este tipo de seda absorbe gran cantidad de tinte y por ello confiere una gran riqueza y profundidad a los colores.
Ideal para la indumentaria.
Muy utilizados para vestidos de mujer ligeros, camisas, chales y pañuelos.